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Declaración de Río sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo
Cómo nos afecta la
corrupción?
Los expertos en
economía de todo el mundo convienen actualmente que la
corrupción puede tener efectos devastadores sobre las
economías que pasan por una situación difícil. La corrupción
vacía las arcas de los Estados, arruina el libre comercio y
ahuyenta a los inversionistas. El Banco Mundial estima que la
corrupción puede reducir la tasa de crecimiento de un país
entre 0.5 y 1 puntos porcentuales por año. Según las
investigaciones del FMI, la inversión en los países corruptos
es casi un 5% menor que en los países relativamente exentos de
corrupción.
En un estudio del Banco
Mundial, más de 150 funcionarios de alta jerarquía y
ciudadanos eminentes de más de 60 naciones en desarrollo
calificaban a la corrupción como el mayor obstáculo para que
sus países se desarrollaran y crecieran económicamente.
Asimismo, la agencia de
calificación de valores Standard and Poor's afirma que hay una
probabilidad de entre un 50% y un 100% de que los inversores
pierdan todas sus inversiones en un plazo de cinco años en
países con diversos grados de corrupción. Esto hace que la
inversión a largo plazo -la que más beneficia a un país- sea
peligrosa e improbable.
El Banco Mundial ha
señalado que el pago de sobornos a los funcionarios públicos
representa un alto costo para las empresas, lo que las mueve a
declarar a las autoridades menores ventas, costos y nómina,
para pagar menos impuestos. Por supuesto que el Estado pierde
una cantidad sustancial de sus ingresos y los pobres pueden
tener llevar la peor parte al tener que pagar mayores
impuestos y recibiendo menos beneficios sociales.
La corrupción reduce
los ingresos impositivos y aduaneros de muchos países en
transición y en desarrollo. Los impuestos se evaden mediante
el contrabando y mediante transacciones no asentadas en los
libros y una contabilidad fraudulenta.
La delincuencia
organizada puede usar deliberadamente la corrupción para
aumentar su participación en los mercados ilegales. Por
ejemplo, los que trafican con el juego y con la droga en
América del Norte y en América Latina han pagado a los
funcionarios para que hagan redadas entre sus competidores o
los mantengan alejados del país, según observa el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). O bien las
empresas corruptas pueden intimidar directamente a los
posibles rivales pagando con frecuencia a la policía para que
no intervenga. Asimismo, la delincuencia organizada puede usar
prácticas corruptas para extorsionar a empresas legales.
Las organizaciones de
delincuentes que actúan mediante la corrupción pueden
significar una particular amenaza para los países en
transición, donde tienen a su disposición toda la riqueza del
Estado, creando una situación de inseguridad y de violencia,
estas organizaciones pueden ahuyentar a la competencia,
especialmente a las empresas de occidente, y quedarse con el
campo libre.
La corrupción en altas
esferas oficiales también tiene efectos devastadores y de gran
alcance. Los funcionarios corruptos que ocupan altos cargos
pueden hacer un mal uso de la ayuda internacional, abandonar
proyectos de desarrollo esenciales o, debido a los gastos
excesivos, mantener el nivel de vida por debajo de lo
tolerable.
Debido a los enormes
costos de la corrupción, las Naciones Unidas redobló sus
esfuerzos para reducirla. La lucha contra la corrupción se
había llevado en el marco de la lucha contra la delincuencia,
sin embargo, debido a la importancia del tema, se empezaron a
buscar medios dedicados específicamente a la lucha contra la
corrupción.
La lucha contra la
corrupción
Uno de los mejores
métodos para frustrar la corrupción ha sido permitir el acceso
del público a los registros contables. Otros métodos han sido
establecer reglamentos de contrataciones, sistemas de frenos y
contrapesos entre departamentos importantes y organismos de
vigilancia o de auditoría.
En algunos países se
han utilizado comisiones independientes de lucha contra la
corrupción para vigilar, verificar y examinar las
transacciones públicas, lo que ha logrado reducir
considerablemente las prácticas corruptas en Australia, Hong
Kong, Polonia, Singapur y Uganda.
La lucha contra la
corrupción ha sido también impulsada por varios tratados
internacionales que fueron aprobados por las Naciones Unidas,
la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE),
el Consejo de Europa, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y
la Organización de Estados Americanos (OEA), los cuales buscan
reforzar y armonizar las normas comerciales, ambientales y
fiscales para eliminar los resquicios legales que podrían
hacer posible la corrupción.
Además, en 1999, el
Centro para la Prevención Internacional del Delito puso en
marcha un programa mundial contra la corrupción, mediante el
cual se está ayudando a los países a evaluar las medidas
nacionales contra las prácticas corruptas y a capacitar a los
encargados de la adopción de políticas, los jueces, los
fiscales, los encargados de hacer cumplir la ley y a los
responsables del mundo de las finanzas. Asimismo, está
reuniendo información sobre medidas contra la corrupción en
todo el mundo, la que se incorporará a una base de datos
internacional que creará el Centro en colaboración con el Instituto
Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones
sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI).
Legislación de las
Naciones Unidas contra la corrupción
La ONU cuenta con
diversos documentos que abordan el tema de la corrupción. Uno
de estos documentos es el Código
de Conducta de las Naciones Unidas para Funcionarios
Encargados de Hacer Cumplir la ley, aprobado por la
Asamblea General en 1979, el cual contiene una cláusula que
establece que los funcionarios encargados de hacer cumplir la
ley deben evitar la corrupción y luchar contra ella
vigorosamente.
Además, en la Declaración de las Naciones Unidas contra la
Corrupción y el Soborno en las Transacciones Comerciales
internacionales, de 1996, se insta tanto al sector privado
como al sector público a cumplir con las leyes y normas de las
naciones donde realizan negocios y a tener en cuenta las
consecuencias de sus actos sobre el desarrollo económico y
social y el medio ambiente.
Por su parte el FMI
elaboró un Código sobre prácticas de transparencia en las
políticas monetaria y financieras y su declaración de
principios, de 1999, con el cual intenta aumentar la
transparencia de los sectores público y financiero. Ese mismo
año la resolución 53/176 de la Asamblea General estableció medidas específicas contra la corrupción y el
soborno en las transacciones comerciales internacionales.
A partir de 2000 se han
dado pasos más firmes en la lucha contra la corrupción a
través de un seminario llevado a cabo en abril de ese año, en
el marco del Décimo Congreso de las Naciones Unidas sobre
Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, en
Viena. Este seminario fue coordinado por el Instituto
Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones
sobre la Delincuencia y la Justicia y analizó la corrupción a
nivel de calle, de los negocios y de las altas esferas.
Además, en la Convención de las Naciones Unidas contra la
Delincuencia Transnacional Organizada, resultante de este
Congreso, se tipificaron como delitos los actos de corrupción
vinculados con los grupos de delincuencia
organizada.
Convención de las
Naciones Unidas contra la corrupción
En un esfuerzo por
cerrar filas contra la corrupción, la Asamblea General,
reconoció en su resolución 55/61 (4 de diciembre de 2000),
que sería conveniente contar con un instrumento jurídico
internacional eficaz contra la corrupción, que fuera
independiente de la Convención de las Naciones Unidas contra la
Delincuencia Organizada Transnacional, por lo que decidió
establecer en Viena un comité especial para elaborar dicho
instrumento internacional. La Asamblea General en su
resolución 56/260, del 9 de abril de 2002, dispuso que el
Comité Especial encargado de negociar una convención contra la
corrupción negociara una convención amplia y eficaz sobre la
materia.
Asimismo, pidió al Comité Especial elaborar un
proyecto de convención que adoptara un criterio amplio y
multidisciplinario y tuviera en cuenta, entre otras cosas, los
siguientes elementos indicativos: definiciones; ámbito de
aplicación; protección de la soberanía; medidas preventivas;
penalización; sanciones y reparaciones; decomiso e
incautación; jurisdicción; responsabilidad de las personas
jurídicas; protección de los testigos y las víctimas;
promoción y fortalecimiento de la cooperación internacional;
acción preventiva y lucha contra la transferencia de fondos de
origen ilícito derivados de actos de corrupción, incluido el
lavado de activos, así como la repatriación de dichos fondos;
asistencia técnica; recopilación, intercambio y análisis de
información, y mecanismos de seguimiento de la
aplicación.
El texto de la Convención de las Naciones Unidas
contra la Corrupción se elaboró a lo largo de siete
períodos de sesiones del Comité Especial, entre el 21 de enero
de 2002 y el 1 de octubre de 2003, fecha en que se terminó el
borrador de la Convención. El mismo fue aprobado el 31 de
octubre de 2003 por la Asamblea General.
El 18 de diciembre de
2002, a través de su resolución 57/169, la Asamblea General
aceptó el ofrecimiento del Gobierno de México de ser el
anfitrión de una Conferencia Política de Alto Nivel en Mérida
para la Firma de la Convención de las Naciones Unidas contra
la Corrupción. Esta Conferencia se llevará a cabo del 9 al 11
de diciembre de 2003 en Mérida, Yucatán, México, en el Centro
de Convenciones Mérida Siglo XXI.
Página Oficial de la ONG Objetivo Crearse - San Lorenzo - Santa Fe - Argentina Mail: contacto@objetivocrearse.org
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